Carlos Vives festeja su natalicio y los 25 años de ‘La Tierra del Olvido’

Hace 25 años nació una nueva forma para proyectar en la industria, la música tropical de Colombia y América con ‘La Tierra del Olvido’ y hace 59 años, el intérprete de la canción, Carlos Vives.

El 7 de agosto es una fecha muy especial para este artista y para la música folclórica en Colombia, pues se celebra el natalicio del samario, siendo uno de los cantantes que ha hecho un gran aporte a la música colombiana con sonidos autóctonos del Caribe.

Además, hace 25 años sonó por primera vez ‘La Tierra del Olvido’ de su primer álbum de Clásicos de la Provincia,  y con ella el nuevo pop colombiano que aplica los patrones percutivos de la cultura anfibia y cumbiera en instrumentos eléctricos como las guitarras, bajos, y baterías, mezclando instrumentos modernos con otros ancestrales como tambores, semillas y gaitas, según los críticos su importancia también radica en una mirada más amplia del territorio musical colombiano, allí nació un nuevo pop tropical como lo llamaron en España o el Rock de mi pueblo como lo llama su autor.

Fue así como se comenzó a escribir la nueva historia musical de Colombia de la mano de Carlos Vives y una nueva generación de músicos como Iván Benavides, Richard Blair, Ernesto Ocampo, Mayte Montero, Carlos Iván Medina, Egidio Cuadrado y Luis Ángel “El Papa” Pastor, entre otros, que expresaban el valor de las raíces colombianas de cara a la modernidad.

El disco, que hoy resulta fundamental para entender la efervescencia de la música colombiana en la industria internacional, se compone de 11 canciones y salió al mercado en formato LP, casete y CD.

Una obra audiovisual

La Tierra del Olvido fue fruto de un laboratorio creativo que nos permitió crear un concepto poderoso, en el que lo local dialogaba con el mundo”, afirma Iván Benavides. Y es que el proceso de creación del disco fue un verdadero laboratorio en el que los artistas hicieron campamentos creativos en lugares como Santa Marta, Parque Tayrona, o en Santandercito y Cundinamarca.

El video de la canción que da nombre al disco es recordado como una obra audiovisual emblemática de la era de los 90 en Colombia. No solo nos mostraba a los miembros de la banda con su renovadora estética de rock y raíces nativas, sino que recreaba una historia de amor capaz de sintetizar el sentimiento de un país herido y al mismo tiempo esperanzado en tiempos mejores.

Al ser una verdadera obra maestra del género, épica en su acercamiento al paisaje majestuoso de la Sierra Nevada de Santa Marta, se procedió a través de un programa de restauración a hacer esa limpieza digital cuadro a cuadro que se ve reflejada 25 años después y que se encuentra disponible en las plataformas digitales.

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